Es como si toda mi vida la gente me hubiese dicho ¡eres un zapato, eres un zapato, eres un zapato, eres un zapato! Y hoy me he preguntado por primera vez ¿Y si no quiero ser un zapato? ¿Qué pasa si quiero ser un bolso o un sombrero?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario