Hace un año justo me decías vente a Ribarroja conmigo que yo cuidaré de ti. Me decías, no estarás sola sino conmigo. Hace un año que te cojí la mano, que te dije que no la soltaría. Un año ya, desde que te abracé y besé por primera vez.
Aun le doy gracias a ese día, a esa noche, a ese lugar.
Porque gracias a eso, sé que he encontrado al amor de mi vida, a la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida, pero sobre todo a la persona con la que quiero compartir todo, dedicar mi tiempo, y apreciar a cada segundo.
Como veras, estoy súper feliz de todo lo que ocurrió, y no cambiaría nada de lo que ha pasado hasta el día de hoy.
Te amo, y quiero que lo sepas ahora y siempre. Quiero que sepas también, que a cada segundo solo pienso en ti, que cambiaría cualquier cosa por ti, que lo daría todo. Incluso mi vida.
Eres la persona con la que quiero sonreír, con la que dormir cada noche abrazada, y la misma que me despierte llenándome de besos. La que quiero que me saque las lagrimas de felicidad. Y a la única a la que abrazar.
Cielo, sabes que mi futuro quiero que sea junto a ti.
Ahora y siempre.
Te amo más que a todo lo que te puedas imaginar.

Ese momento cuando besas a alguien y desaparece todo lo que tienes alrededor y lo único que existe eres tu y esa persona. Y te das cuenta de que esa persona es el único hombre al que debes besar el resto de tu vida y sientes por un momento algo realmente asombroso y quieres reir y también llorar. Te inunda la felicidad de haberlo encontrado y te invade el temor de perderlo al mismo tiempo.
Tacones.
Una de las cosas que me hacen más ilusión cuando voy sobre tacones, es comparar los míos con los ajenos. Es divertido por ejemplo, caminando por la calle, cruzarte con 5 o 6 mujeres y ver que todas llevan bastante menos tacón que tú, y más divertdo aún caminar detrás de alguna mujer que lleva tacones tan altos como los tuyos. Es una sensación realmente inexplicable, y que una vez la experimentas es como una droga dificil de dejar... pero por qué voy a dejarla, ¡si me gusta y no hago daño a nadie!
A algunos les gusta el fútbol. A otros, la lectura, a otros, el excursionismo... ¿por qué debo avergonzarme de que a mi me gusten los tacones?
Enserio, llegar aquí ha sido lo mejor que me ha pasado, os he encontrado a vosotros. Vosotros sois de las personas que acojeis y conoceis, a los que ayudais y por las que preocupais. En tan poco tiempo, os habeis hecho de querer y de hecho lo habeis conseguido.
Me conmueve ver todos los años que llevais juntos, cada momento que habeis vivido juntos, bueno o malo, pero siempre juntos.
Podría decir que siento envidia. Me encantaría vivir tantos momentos como vosotros, años.
Dedicaros cada momento de mi tiempo, porque sois vosotros los que siempre estais ahí sacando una sonrisa.
- ¿De verdad que sientes eso por mi?
- Sí…¿estás llorando?
- ¿Qué quieres que haga? Nunca he conseguido nada de lo que me he propuesto, todos me decían que dejara ya de soñar, que tú eras inalcanzable, que yo era demasiado tonta para ti, y justo cuando me olvido de ti me doy cuenta de que los tontos son ellos, porque los sueños se cumplen, porque tu eres mi sueño.







